sábado, 21 de febrero de 2015

OCTAVO COMENTARIO DE LA ILÍADA

Los troyanos llegan a la muralla griega.

Homero reconoce, como todos los hombres de su época, que la defensa del hogar, las esposas y los hijos inspira los instintos protectores del hombre.  También admite que el hombre goza a menudo con la guerra.

Es importante observar la nota de objetividad con que Homero presenta los azares de la guerra y la bravura de los héroes.  en ambos lados, los héroes despliegan cualidades de cobardía y heroísmo.  Frecuentemente, por sus acciones, recordamos que creen que "la dirección es la mejor parte del valor".

Tal vez parezca cruel que Júpiter permita que mueran tantos a fin de satisfacer las exigencia de Tetis (libro), pero apenas llega a descubrirse la intervención de los dioses, pues los acontecimientos parecen obedecer a causas naturales.  Si no fuera por la magia extraordinaria del arte de Homero, podría decirse que las divinidades no intervienen en la contienda de Troya.

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